El Carmen Norte de Santander
Por Saray Ascanio Contreras
Luis Alfredo Pérez, fundador de La Casa del Abuelo, Comprendió el valor del servicio y la solidaridad hacia los más necesitados. Todo empezó cuando tenía una novia, la cual visitaba los domingos, pero cada vez que pasaba por el camino a su casa para verla, encontraba un abuelito en un ranchito, preocupándolo, sin dejarlo dormir. Al siguiente domingo le trajo comida, eso se volvió una costumbre; luego de cuatro meses, el abuelito ya no tenía espacio para toda la comida que recibía. Desde ese momento, Luis Alfredo se dio cuenta que podía hacer mucho más, y que esas personas bellamente arrugaditas, que tanto apreciaba, eran abandonadas por sus familiares, necesitando urgentemente un hogar para vivir.
Luego de ver todo lo que podía hacer por los abuelitos del municipio de El Carmen, se juntó con la defensa Civil para organizar un hogar de ancianos un poco improvisado, donde le dio un lugar a la señora Matilda Arévalo. Alfredo empezó ayudándole a lavar su ropa, alimentándola y dándole un lugar para dormir. Aunque tenía apoyo de mucha gente, al final del día contaba con él mismo.
Después La Casa del Abuelo ya contaba con más abuelitos como Matilda, Manochao y la famosa señora Barbie y aunque El señor Alfredo trabajaba arduamente por ellos, se estaba quedando sin recursos para suplir todas las necesidades de sus abuelitos. Pero gracias a una coterránea de El Carmen, que se interesó en el hogar de los ancianos, empezó a gestionar apoyo de sus amigos cucuteños. Esto fue muy alentador para todos, pero hubo un aporte muy especial, que impacto y ayudo a que el Hogar de los abuelitos saliera adelante.

El responsable de ese aporte muy especial fue el señor Saúl, quien apoyo con 5 millones de pesos para la fundación, dándole un empujón inigualable, aclarando que el hogar necesitaba urgentemente una casa, que debía ser prioridad, Lo cual se logró. La fundación compro una finca de 12 millones de pesos, donde se buscaba la producción de alimento en la misma, para suplir las necesidades de los abuelitos, en la cual actualmente reposan 25 ancianos en el hogar.
Es impactante como personas que han vivido mucho más de lo que pueden contar, son olvidados por sus seres queridos, sin reconocer el valor que tienen, sin entender que ese es el final de todos y por ende, se debe respetar, apreciar y amar, dándoles el lugar debido.

La Casa del Abuelo lo ha logrado, ha alcanzado a darles un final feliz a todas esas personas que lo necesitan. Ya la Casa del Abuelo cuenta con 6 empleados, ayudando al desarrollo de la misma. Personas como José Antonio Montejo, residente de la Casa del Abuelo, agradecen grandemente ese amor y compañía que nunca tuvo y como Dario Navarro, quien lleva 19 años en la fundación, convirtiendo a Luis Alfredo, y todos los integrantes de la Casa como su familia.
Ahora, estos abuelitos disfrutan de un nuevo lugar, llamado La villa, con hermosas vistas, donde cumplen actividades de trabajo en la villa, dándole un sentido a cada uno de los integrantes de la casa, buscando que la fundación La casa del Abuelo sea el mejor lugar para todos los ancianitos del corregimiento de El Carmen.

Del amor verdadero si se puede vivir, la prueba de eso es Luis Alfredo Pérez, entregando el servicio a los que más lo necesitan.




