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La arepa ocañera, una tradición para compartir

La arepa ocañera, una tradición para compartir

Por  Saray Ascanio Contreras

Ocaña Norte de Santander 

La arepa ocañera es representativa en el municipio de Ocaña, lugar donde nadie se escapa del privilegio de comer este plato tradicional; sin embargo, nos quedamos en el consumo del día a día de este alimento y no conocemos su trasfondo e importancia en todos los ámbitos de la vida de quienes habitan esta región.

La arepa es una de las comidas más importantes en Colombia. Cada ciudad de este país tiene su manera de prepararlas, con sus secretos y costumbres, manera de asar y sazonar.

Ocaña, es una ciudad que se representa por su gente y su clima, y de manera significativa por sus arepas ocañeras, que aparte de ser un plato típico se ha convertido en fortaleza económica, pues cada barrio tiene su lugar de producción y venta.

El Área de Desarrollo con apoyo del Área de Fomento Empresarial y el Centro de Estudios e Investigación del Sector Solidarios, realizó un censo de las unidades productoras de arepas ocañeras en la ciudad de Ocaña, donde se identificaron alrededor de 137 productoras en todo el municipio, aclarando que la comuna seis de Ocaña, es decir, el Norte de la ciudad tiene el primer lugar en la escala de ventas gracias al gran número de puntos de producción de las mismas.

De acuerdo a un reciente estudio, solo en Ocaña alrededor de 300.000 arepas se venden al día, comprendiendo que algunas arepas son exportadas a otros lugares. Estas cifras demuestran el gran impacto de este producto en el municipio, no solo culturalmente, si no, económicamente, volviéndose producto indispensable en la vida diaria de los ocañeros. Pero la arepa no solo se queda ahí, hay muchísimo más en el producto principal de los ocañeros.

La arepa, para que se ocañera, tiene sus secretos y maneras de hacer -en el fogón debe levantar una cara llamada ‘pellejo’ y es lo que la hace muy especial, por eso la señora Doris, dueña de un punto de producción conocido en el centro de la ciudad nos comparte su secreto para hacer una arepa propiamente ocañera:

 “Para una buena arepa hay que mirar, primero la calidad de maíz, segundo el cocimiento, pues no puede quedar ni muy cocido, ni muy crudo, debe quedar en el punto preciso.  La arepa se pasa por parrilla y se le mete un chuzo para que levante la cascara, y se vuelve a colocar a fuego, de tal manera que la arepa y el ‘pellejito’ queden bien cocidos”.

Es admirable como el hacer una arepa, (comida que la mayoría de madres ocañeras sabe realizar), es un negocio amplio y productivo.

Sin embargo, la fuerza productiva genera un riesgo al aprendizaje culinario de las nuevas generaciones, quienes, aunque consumen este plato único, no practican la preparación de la arepa.

Somos afortunados de tener la arepa ocañera como identidad de toda la región, pues no  solo es un impacto económico y cultural, si no, social, donde el esperar el pedido de las arepas se convierte en un momento para compartir con sus vecinos y amigos, el hecho de reunirse toda la familia para comerse una arepa con queso rallado embutido y  aguacate, desarrollando la unidad y la familiaridad; la arepa ocañera aparte de ser deliciosa, asequible y económica, es el medio de unión para muchas familias y vecinos de Ocaña, la provincia y el sur del Cesar.

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