En 1970 comenzó la historia de El Aserrío (hoy corregimiento) que fue reconocida como vereda y tres años más tarde ve el comienzo de la obra de comunicación más importante: el puente hamaca, que se entregó en el año 1974.
En el año 1998 se registra una primera caída del puente por cuenta de las fuertes lluvias, situación que se repitió con consecuencias mayores en el año 2005.
Las bases quedaron con firmeza a la orilla del río, y esto permitió inyectar de fuerza a sus habitantes que, de la mano del gobierno local liderado en ese momento por Edgar Pallares Díaz, reconstruyeron la obra que fue terminada antes del cierre de ese mandato.
“En el año 2007 nos movilizamos durante ocho días 1.500 campesinos para exigir que el puente fuera vehicular, como una inversión necesaria del gobierno para el territorio:”
Noel Carrascal -PINA, Pdte Asojuntas El Aserrío.
Una de las instituciones que habló en este mismo lenguaje fue la Universidad Francisco de Paula Santander que donó los estudios y diseños al municipio de Teorama para que se pasara de un puente hamaca y se convirtiera en un puente vehicular.
Cuando asume la alcaldía Jesús Leid Montagut (2016 – 2019), se retomó la iniciativa pero no se pudo avanzar porque temas normativos, y los diseños debían actualizarse.
En el año 2020 Robinson Salazar asume como alcalde electo y siendo oriundo de ese corredor (San Pablo – El Aserrío – San Juancito – La Cecilia) retomó el proceso, pero se encontró con un proyecto inviable, por la desactualización de sus datos.
Su primera puerta fue Colombia Transforma, que luego de una mesa de trabajo en el nivel central donó estudios y diseños, tomando como base el compromiso de CENIT que en una reunión previa en Cúcuta había anunciado su viabilidad para construir la obra. La primera parte se cumplió, es decir en una tarea maratónica ese mismo 2020 fueron terminados los estudios y diseños, pero la segunda no, pues CENIT bajo la modalidad de obras por impuestos desarrollaría la ejecución, pero eso implicaba otros requerimientos técnicos que al final llevaron por desistir esa posibilidad.
Con el proyecto en mano se tocaron puertas ante los Ministerios de Hacienda y Transporte, que hacían alejar la posibilidad de tener el puente, pues ya avanzaba el 2022.
El año 2023 el alcalde junto a 40 líderes del bajo Catatumbo, acompañado del Representante Diógenes Quintero y el hoy diputado Edgar Pallares Díaz, se sentaron con el Gobernador Silvano Serrano para exponer la necesidad de la obra y la única salvación a través de los recursos de regalías para financiar la misma. La mesa de trabajo fue la más fructífera de los últimos años para el alcalde y los líderes, quienes lograron una decisión política favorable del mandatario seccional con un hecho aún más sorprendente: que los recursos fuesen girados a las arcas del gobierno local para que este contratara de manera directa la obra.
Fue así que en el segundo semestre de 2023 se firma la ejecución del macroproyecto con la empresa ocañera RE-INGENIERÍAS que inició labores en noviembre de ese mismo año y espera entregar la obra el próximo mes de septiembre.
“Yo me siento una alegría, una emoción que ahora sí vamos a tener puente; desde que llegaron los materiales yo he estado aquí día tras día con los maestros y los ingenieros”.
Mariano Delgado Presidente del Comité de trabajo de JAC El Aserrío.
Esta es considerada la obra de impacto más representativa para este corregimiento, dado que los une no solo con San Juancito sino con otros municipios como El Carmen y Convención, siendo una evidencia de trabajo y liderazgo comunitario, de la mano de una dirigencia comprometida con el desarrollo como pilar de paz, y, la responsabilidad de un municipio por avanzar en el cierre de brechas sociales.








