Síguenos en

La cebolla ocañera, un cultivo que revive la historia colonizadora

La cebolla ocañera, un cultivo que revive la historia colonizadora

El cultivo tradicional de la región es “la cebolla,” una  cebolla de bulbo rojo que suele usarse para acompañar cualquier tipo de platos y por su alta producción en estas tierras se hizo ampliamente conocida como la “cebolla ocañera”, apetecida en la costa norte y el interior de Colombia.

El primer municipio en el que se cultivó fue La Playa de Belén, y  desde allí en la  década del 30 al 40 el abreguense Don Juan Pineda, llevó  las primeras semillas  de cebolla al municipio de Ábrego siendo el inicio de una tradición campesina que ha hecho del Bello Valle un referente agrícola para el departamento.

El historiador abreguense José de la Cruz Vergel – miembro de la Academia de Historia de Ocaña, destaca la siembra de este cultivo como una tradición milenaria donde los españoles tuvieron mucho que ver.

De acuerdo a los documentos, en el  año 1578  el Gobernador Don Pedro Fernández de Bustos, pidió que se hiciera un inventario de todo lo que se había traído de España.  El cabildo compartió el  documento al Gobernador describiendo las condiciones del territorio en cuanto a producción; en este primer informe que hacía referencia a un inventario de los bienes y semillas que se habían traído de España,  se destaca una arroba de cebolla roja cabezona.

Para el hijo de la vereda Montenegro quien a través de las letras nos hace revivir la siembra de cebolla, se destacan varios aspectos, el primero que los españoles que trajeron la semilla  eran provenientes de la provincia de  Extremadura, segundo que llegaron a una provincia como  Ocaña en donde favoreció el clima , la riqueza del hierro de la tierra, y, las horas sol que existe en esta región.

Hernán Pacheco es uno de los cultivadores de cebolla más tradicionales en Ábrego, integrante de una numerosa familia (6 mujeres y 7 hombres) quienes crecieron amando la tradición agrícola. “Esa fue la esencia y el arranque de toda mi familia, esta casa donde vivimos se compró sembrando cebolla” asegura.

Pacheco destaca además que entrando de la ruta Ocaña – Abrego se encuentra en monumento en el parque de la cebolla – un gran valor para todos los abreguenses.

Esta percepción también la comparte Miguel Ropero, campesino de la vereda Mata de Fique del mismo municipio; “Es un cultivo rápido y genera mucho empleo a pesar de que el precio no es estable, de aquí de Ábrego llevan trabajadores para otros municipios;  No queremos que este cultivo se acabe, al contrario que pueda repuntarse y tener apoyo para que sigamos en este camino de cultivar la tierra”, puntualiza.

La cebolla también ha sido el punto de partida para varios artistas.   Isabel Cristina LLaín se inspiró en el cultivo para escribir su libro llamado Deshojando la cebolla, escribiendo capítulos  basados en las historias de muchas personas.  “Cada deshojar es una dedicación a cada persona, a cada historia, a cada tiempo”, afirma Llaín.

Esperamos que las nuevas generaciones sigan valorando las enseñanzas de los mayores en el cultivo tradicional de la cebolla, y que además reciban la mirada de las instituciones encargadas en inversión agroproductiva del Estado para  garantizar la constancia de esta tradición que va más allá de un bienestar económico, pues social y culturalmente la cebolla ha sido pilar para los abreguenses.

Cebolla ocañera
Madre e hijo «espatando» cebolla en la vereda El Salero de La Playa de Belén
Empacando cebolla
Publicaciones Relacionadas